Los turistas que veranean por la costa norte de Massachusetts pueden tumbarse en sus playas, ir de pesca, visitar las abundantes tiendas de antigüedades o curiosear por los museos navales, pero casi ninguno de ellos regresará a casa sin haber probado un generoso plato de almejas fritas, una buena ración de lo que ellos llaman “fried native clams”. Ya sea recogiéndolas, cocinándolas, vendiéndolas o utilizándolas con fines turísticos, casi todos [&hellip