¿Qué pasaría si un artista cuya obra es aclamada en el mundo entero pero que nunca ha querido vender su arte decide un día hacerlo en la calle? Banksy llegó en octubre a Nueva York con la intención de estar un mes en la ciudad sorprendiendo a los neoyorquinos con sus intervenciones urbanas, las cuales prácticamente cada día se publican y “certifican” en la web creada al efecto: www.banksyny.com.

Pero lo que ningún neoyorquino ni ningún crítico de arte podía haber imaginado es que, el sábado 13 de octubre, algunas de las obras de Banksy estarían a la venta en un precario puestecito callejero situado entre la Quinta Avenida y Central Park. El preciado arte de Banksy, valorado en miles de dólares, estaba por un día a su alcance por tan sólo 60 dólares cada cuadro.

El puesto de arte (consistente en una mesa plegable y unas mamparas) se estableció en torno a las 11 de la mañana del sábado, con toda normalidad al igual que otros tantos vendedores callejeros de arte de la zona. Del puesto se hacía cargo un anciano, el cual había pagado la semana anterior $500 dólares a un vendedor para poder usar su mismo espacio el sábado. En el pequeño stand se veían dos carteles, uno donde se podía leer “Spray Art” y otro con el precio de cada obra: “$60″. Y nada más que anunciara que se trataba de cuadros de Banksy, aunque todas las obras estaban firmadas.

Esa misma noche del 13 de octubre, alguien subió a Youtube un video con la curiosa venta de Banksy. Posteriormente, también apareció dicho vídeo en la web de Banksy en New York, lo cual autentificaba la autoría de la “perfomance”. He aquí el vídeo:

El vendedor habitual que cedió su espacio estuvo pendiente del comercio del anciano y, tras conocer el valor de los cuadros, se arrepiente de no haberle comprado ninguno. Cuenta que varios hombres, entre ellos uno que portaba una cámara de video, ayudaron al anciano a montar el puesto de venta, pero asegura que no tiene ni idea de si alguno de esos hombres era Banksy.

La venta no fue muy bien. El anciano abrió a las 11 de la mañana y, como vemos en el video, hasta las 3:30 de la tarde no logró vender nada. A esa hora, una mujer compró dos cuadros, no sin antes regatear y conseguir un descuento del 50%. Esa fué la primera venta.

primera-venta-callejera-de-Bansky-en-Nueva-York-2-cuadros-por-60

A las 4:00 de la tarde, una turista neozelandesa compró otras dos obras por $120 dólares. El hombre le dió un beso pero ella no pareció darse cuenta de los motivos de tanta efusividad.

Segunda-venta-Bansky-en-Nueva-York-2-cuadros-por-120

A las 5:30 un turista de Chicago que necesitaba cuadros para decorar su nueva casa compró otras 4 obras, mientras decía “sólo necesito algo para cubrir las paredes”. Al finalizar la venta, el anciano lo abrazó como quien felicita a alguien que le acaba de tocar la lotería.

tercera-venta-de-bansky-en-nueva-york-4-cuadros-por-240-dolares

Esa fué la última venta del día, y a las 6:00 en punto el anciano cerró, recogió las piezas y desmontó el chiringuito. Recaudó $420 dólares. A cambio, los turistas se llevaron 8 cuadros, valorados en $250.000 o $300.000 dólares, según las opiniones de los críticos de arte.

Tras conocerse este acto de Banksy, el cual ya ha advertido en su web que no se repetirá jamás, en las redes sociales han ido apareciendo todo tipo de reacciones de las personas que pasaron por delante del comercio o que echaron un vistazo a los cuadros y que finalmente no compraron. Algunos (y el autor de este post es de esa opinión) afirman que $60 dólares es un precio muy elevado para comprar un cuadro en un puesto callejero de la Gran Manzana, así que ni siquiera se detuvieron. Otros se lamentan porque, a pesar de gustarle las obras, estaban convencidos de que eran copias de Banksy pintadas por el viejo. Una de estas personas es la periodista de la NBC Emily Christensen-Flowers, la cual dos días después publicó un artículo titulado “Cómo yo no compré un Banksy” en el cual explica qué es lo que le pasó por la cabeza para que una conocedora y admiradora del arte de Banksy como ella, no decidiera comprar ninguno de los cuadros auténticos que estaban delante de sus narices a pesar de que no dejaban de gritarle ¡¡CÓMPRAME!!

También debemos destacar las reacciones de algunos coleccionistas y galeristas de arte, tratando afanosamente de localizar a los compradores que aparecen en el video para tratar de conseguir alguno de esos Banksy, según ellos mismos dicen, “a precio justo”.

Algunas de las obras que ha ido dejando Banksy por Nueva York en 2013: