Los turistas que veranean por la costa norte de Massachusetts pueden tumbarse en sus playas, ir de pesca, visitar las abundantes tiendas de antigüedades o curiosear por los museos navales, pero casi ninguno de ellos regresará a casa sin haber probado un generoso plato de almejas fritas, una buena ración de lo que ellos llaman “fried native clams”.

Ya sea recogiéndolas, cocinándolas, vendiéndolas o utilizándolas con fines turísticos, casi todos los habitantes de la costa de Nueva Inglaterra están relacionados con este pequeño y humilde molusco, el cual conforma no sólo un importante pilar económico, sino también su símbolo de identidad. Las almejas fritas son para Nueva Inglaterra lo que la barbacoa es para los estados sureños. Una forma de vida.

Las almejas antiguamente se utilizaban en la región de Nueva Inglaterra como alimento para cerdos o como cebo de pesca, sin embargo esto cambió hace un siglo y hoy en día están consideradas como un alimento delicioso, casi de lujo, disfrutado tanto por autóctonos como por visitantes.

Almejas Nativas de Nueva Inglaterra con su típico sifón sobresaliendo

Almejas nativas de Nueva Inglaterra

Los recolectores las buscan aprovechando la mareja baja, excavando la arena armados únicamente con un rastrillo, una cesta y unas botas de goma. Las almejas típicas de la zona es la especie “Mya Arenaria“, y los autóctonos las conocen como “soft shell clam”, “fat belly clam”, “long-neck clam” o “native clam”, entre otros cientos de nombres.

La almeja Mya Arenaria, se caracteriza por su concha fina, tan delicada que se puede romper con los dedos. Es una concha similar a la de los mejillones. Esta variedad tiene un apéndice muy largo con forma de tubo llamado sifón que puede estirarse mucho, alcanzando una longitud de varias veces el tamaño del cuerpo de la almeja y que al contraerse, una parte queda en el exterior pues no cabe completamente dentro de su concha. Esta especie de tubo le sirve a la almeja para alimentarse, mientras está enterrada en la arena, en torno a unos 20-30 centímetros de profundidad, o más. Esta almeja puede llegar a medir unos 10 centímetros de diámetro, pero por lo general se recolectan cuando llegan a los 4 o 5 centímetros. Los recolectores también recogen otras almejas de caparazón duro, cuya carne, cortada en tiras, también se consumen fritas y son muy populares.

Recolectores de almejas de Boston Nueva Inglaterra

Recolector de Almejas, un trabajo durísimo.

En la zona últimamente recogen también las “navajas” atlánticas (Ensis directus), esas almejas alargadas, que como su nombre indica, recuerdan a una navaja de barbero, unas almejas que antes eran despreciadas en la región, pero que hoy en día se venden para el mercado asiático a precios hasta 3 veces más caros que los alcanzados por las “soft shell” y, por tanto, los lugareños las capturan también con sumo gusto.

The Clam Shack pequeño y famoso chiringuito en Maine comida de mar

Uno de los más famosos “Clam Shacks”

Al llegar el verano, los turistas van apareciendo, y con ellos, también van abriendo los chiringuitos de playa que ofrecen a los visitantes una gran variedad de platos de mar pero, sobre todo, las almejas fritas. Por ese motivo, estos chiringuitos se denominan “Clam Shacks”, es decir “cabañas de almejas”. Estos pequeños restaurantes de playa, como en la mayoría de países con cuatro estaciones, abren únicamente en verano, tratando de aprovechar al máximo el buen tiempo para recaudar un buen dinero que permita sobrevivir el resto del año.

A los mejores y más conocidos “Clam Shacks” se les identifica fácilmente, pues suelen formarse colas de clientes bastante largas a su alrededor. Pero si el turista se siente incómodo formando colas, puede preguntar a los paisanos y tratar de averiguar en qué restaurantes almuerzan ellos pero, por si acaso, para un recién llegado sea mejor dejarse de investigaciones, seguir a la gente y degustar las abundantísimas raciones que se sirven en las cabañas más famosas y frecuentadas.

La receta de las almejas fritas de Nueva Inglaterra

Normalmente, las almejas se sumergen en leche evaporada, y luego se pasan por una mezcla de harina de trigo y de maiz (más los ingredientes secretos de cada cocinero) y ya están listas para llevarlas a la freidora. Para freírlas se suele usar aceite de canola, de soja y los más tradicionales emplean manteca de cerdo. El apéndice o sifón, el cual es bastante grande, en algunos restaurantes se retira de la almeja, y en otros sin embargo, se sirve la almeja completa con el sifón. Como vemos, es una receta muy sencilla, pero cuyos sabores pueden diferir mucho de un restaurante a otro en función de las especias y desconocidos ingredientes que puedan utilizar para rebozarlas, y que suelen ser “secreto” familiar.

receta de almejas fritas rebozadas plato típico de Nueva Inglaterra

Para los más sanos: almejas al vapor

Para aquellos a los que no les gusten los fritos, muchos Clam Shacks ofrecen otro plato típico hecho con la misma variedad de almeja, pero de manera más sana, cocinadas al vapor. Se llena una cacerola con unos 3 centímetros de agua y cuando el agua hierva se agregan las almejas, se tapan y se dejan cocerse entre 5 y 10 minutos, destapándolas sólamente a media cocción para agregar un poco de ajo bien picado y un vasito de vino blanco. También algunos cocineros añaden un poco de aceite de oliva virgen.

Una vez abiertas las almejas, se retiran del fuego y se dejan reposar unos minutos sin destapar, para servirlas a continuación de la siguiente manera: A cada comensal se le proporciona una taza llena del propio caldo de las almejas, junto a un plato o tacita con mantequilla derretida. Para comerlas, extrae la almeja de su concha agarrándola del sifón, sumérjela en el caldo y luego pásala por la mantequilla derretida. ¡Y a la boca!

Almejas al vapor con ajo, vino y mantquilla